REMEDIOS CASEROS

Si tus zapatos están adquiriendo un olor extraño, sea por las inclemencias del clima; mojados se secaron en un rincón o el sitio donde los guardas contiene humedad; no te deshagas de ellos, aquí encontraras varios consejos que le devolverán ese aroma agradable que no te hará pasar un mal rato.
Existen muchas recomendaciones en la web sobre éste tema, algunas con procedimientos difíciles y "rebuscados", pero en realidad, escogiendo una de las siguientes pautas y tratándote los pies, seguramente será suficiente.
Para comenzar, un primer consejos es tratar con Bicarbonato, simplemente agrega un puñado dentro del zapato, deja reposar por dos días antes de sacudir el exceso de polvo y pasa un paño seco por el interior para retirar los sobrantes.
Otra recomendación extendida en todo el mundo es la de introducir los zapatos en una bolsa de plástico, dentro de cada zapato introducir bolsas con cubos de hielo y meter el paquete al congelador, dejar toda la noche y al otro día descongelar naturalmente al sol, si tienes prisa el secador de pelo en modo "muy bajo" te ayudará y listo.
Otro tip al respecto es el que utiliza las bolsitas de naftalina que vienen en las cajas de zapatos de fábrica, son bolsitas que pueden resultar muy toxicas, pero su función es la de mantener seco todo el contenido mientras pasa los procesos de embalaje y envío; colocando una bolsita en cada zapato cuando los tengamos en el armario o no vayamos a usar por algún tiempo, los mantendrá secos y por ende, libres de mal olor.
Añade unas gotas de aceite de lavanda en tus zapatos. Una o dos gotas serán suficientes dentro de cada zapato, en la suela. Esto añadirá propiedades anti-bacterianas y eliminará el olor sustituyéndolo por una fragancia fresca.
Pon un poco de cáscara de naranja, toronja, lima o limón dentro de los zapatos. La cáscara de cítricos frescos tiene un gran olor por los aceites esenciales que contiene. Deja la cáscara de cítricos frescos en tus zapatos durante la noche y quítala antes de usarlos. Deben oler mucho mejor.
Para evitar el mal olor del calzado recuerde no usar todos los días los mismo, debe alternar por lo menos dos pares para que puedan secarse naturalmente.
Otra manera de mantenerlos frescos sin esfuerzo, es metiendo en un calcetín viejo, un puñado de arena para gatos (absorbe olores) e introducirlos en los zapatos en la noche, sobretodo si son los zapatos a los que acabas de eliminarles el mal olor.
Como casi siempre, lo más sencillo es lo mejor, para éste truco no requiere de ir a un almacén o botica para buscar ningún talco mágico, no le costará nada:
Simplemente corte un limón en rodajas, mételo en el zapato y déjalo por toda la noche, vas repitiendo algunos días y verás que ha desaparecido, no huele a limón fuerte, y se ha absorbido la humedad.
Usa talco antihongos para pies o prueba un spray antibacterial. Ambos pueden comprarse en una farmacia o tienda de abarrotes.
El talco antihongos para pies se asocia comúnmente con el pie de atleta. Aunque el pie de atleta es una causa del olor de pies y zapatos, es posible que tus zapatos huelan mal sin tener pie de atleta.
Si tienes pie de atleta, toma en cuenta poder usar crema, pomada u otra mezcla de aceite de árbol de té para combatir el hongo. El aceite de árbol de té es un aceite natural antihongo que huele muy bien. Unta un poco de esto en los pies para combatir el pie de atleta.
Usa agua y vinagre. Rocía tus zapatos con una combinación de 50% de agua y 50% de vinagre blanco destilado. Rocía esta mezcla dentro de tu zapato en el forro y la plantilla; deja secar al aire por 30 minutos. Si tienes prisa por usar los zapatos puedes usar una secadora para cabello. Continúa con esto y después usa bicarbonato de sodio en los zapatos durante la noche.

El ácido bórico se registró por primera vez en los EE.UU. como insecticida en 1948 para el control de cucarachas, termitas, hormigas, pulgas, pececillos de plata, y muchos otros insectos.
Es una manera fácil, económica y sin necesidad de usar químicos fuertes que contaminan gravemente el medio ambiente y tu salud. El producto es generalmente considerado como seguro para usar en cocinas domésticas. Actúa como un veneno estomacal que afecta al metabolismo de los insectos, y el polvo seco es abrasivo para el exoesqueleto de los insectos.
El ácido bórico se puede adquirir en farmacias o hasta supermercados, No hace daño a animales ni a humanos, sin embargo, se debe utilizar adecuadamente.
Preparación:
Preparar dos cucharas de ácido bórico y diluirlas en 100 mililitros o 3 onzas de agua, empapar un pedazo de pan con esta mezcla y colocarlo junto a la colonia activa de las hormigas, en unas 24 horas la reina de esa colonia habrá muerto y por lo tanto esta casa de hormigas habrá desaparecido.
Con las cucarachas, se usa la misma técnica, se pone el pedazo de pan remojado en la mezcla en un lugar frecuentado por las cucarachas, el problema puede erradicarse en un tiempo relativamente corto, en el mejor de los casos en 24 horas.
También puede hacerse de la siguiente manera:
Ácido bórico + Azúcar: Se recomienda esta combinación a 3 partes del “borax” (ácido bórico) y 1 parte de azúcar.
Espolvorear en las zonas elegidas y esperar.
Mientras el azúcar actúa como sustancia atrayente, el bórax actúa de manera similar a los sprays comerciales para eliminar cucarachas eliminando por deshidratación el exoesqueleto de los insectos. Es un producto seguro e increíblemente eficaz.

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